
Torrijas
Rebanadas gruesas de pan del día anterior remojadas en leche con canela y limón, pasadas por huevo y fritas hasta dorar, y espolvoreadas con azúcar y canela recién hechas. El dulce clásico de la Semana Santa española.
Porciones
Ingredientes
Nutrición
Por ración
Pasos

Preparar la leche
En una olla, calienta la leche con el azúcar, la rama de canela, la cáscara de limón y la sal a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar se disuelva. Calienta solo hasta que humee, unos 80°C; no dejes que hierva, porque entonces la leche sabe a cocida y no a infusión. Apaga el fuego y deja reposar 10 minutos, luego retira la rama de canela y la cáscara de limón.
- 750 ml leche entera
- 100 g azúcar
- 1 rama de canela
- 1 tira cáscara de limón
- 1 pizca sal
✅ Listo cuando: la leche huele fuerte a canela y limón y el azúcar está totalmente disuelto

Remojar el pan
Coloca las rebanadas de pan en una sola capa en una fuente ancha y vierte encima la leche tibia. Déjalas remojar 1–3 minutos por lado, dándoles la vuelta una vez con una espátula ancha, hasta que estén hinchadas y blandas pero sigan enteras al levantarlas. El pan muy seco absorbe más leche que el pan más fresco, así que guíate por el tacto y no solo por el tiempo.
- 1 pieza (unos 500 g) pan del día anterior, en rebanadas
✅ Listo cuando: las rebanadas se sienten blandas y pesadas de leche pero no se desarman al levantarlas

Cubrir con huevo
Levanta cada rebanada remojada con cuidado y deja que escurra el exceso de leche un momento, luego pásala por los huevos batidos, dando la vuelta para cubrir ambos lados. Levántala dejando que el huevo sobrante caiga de vuelta al bol antes de freír.
- 2 grandes huevos, batidos

Freír hasta dorar
Calienta el aceite en una sartén ancha a fuego medio-alto hasta unos 170–180°C; un cubito de pan debe chisporrotear al caer en el aceite. Fríe las rebanadas por tandas, sin apretarlas en la sartén, durante 1–2 minutos por lado hasta que queden bien doradas. El aceite caliente debe sellar el huevo de inmediato, así que prueba la temperatura antes de la primera tanda; si el aceite está tibio, las quedan grasosas y blandas. Pásalas a una bandeja con papel absorbente.
- 250 ml aceite, para freír
✅ Listo cuando: cada rebanada está bien dorada y firme por fuera, suave por dentro

Pasar por azúcar y canela
Mezcla el azúcar restante con la canela molida en un plato. Mientras las rebanadas fritas aún estén calientes, presiona cada lado contra el azúcar con canela para que se pegue bien. Hacerlo mientras están calientes, no frías, es lo que logra que el rebozado quede parejo.
- 50 g azúcar, para el rebozado
- 1 cda canela molida, para el rebozado

Servir
Coloca las en una fuente y sírvelas el mismo día, tibias o a temperatura ambiente, para disfrutar mejor el contraste entre el exterior crujiente y el interior suave.

Preparar la leche
En una olla, calienta la leche con el azúcar, la rama de canela, la cáscara de limón y la sal a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar se disuelva. Calienta solo hasta que humee, unos 80°C; no dejes que hierva, porque entonces la leche sabe a cocida y no a infusión. Apaga el fuego y deja reposar 10 minutos, luego retira la rama de canela y la cáscara de limón.
- 750 ml leche entera
- 100 g azúcar
- 1 rama de canela
- 1 tira cáscara de limón
- 1 pizca sal
✅ Listo cuando: la leche huele fuerte a canela y limón y el azúcar está totalmente disuelto

Remojar el pan
Coloca las rebanadas de pan en una sola capa en una fuente ancha y vierte encima la leche tibia. Déjalas remojar 1–3 minutos por lado, dándoles la vuelta una vez con una espátula ancha, hasta que estén hinchadas y blandas pero sigan enteras al levantarlas. El pan muy seco absorbe más leche que el pan más fresco, así que guíate por el tacto y no solo por el tiempo.
- 1 pieza (unos 500 g) pan del día anterior, en rebanadas
✅ Listo cuando: las rebanadas se sienten blandas y pesadas de leche pero no se desarman al levantarlas

Cubrir con huevo
Levanta cada rebanada remojada con cuidado y deja que escurra el exceso de leche un momento, luego pásala por los huevos batidos, dando la vuelta para cubrir ambos lados. Levántala dejando que el huevo sobrante caiga de vuelta al bol antes de freír.
- 2 grandes huevos, batidos

Freír hasta dorar
Calienta el aceite en una sartén ancha a fuego medio-alto hasta unos 170–180°C; un cubito de pan debe chisporrotear al caer en el aceite. Fríe las rebanadas por tandas, sin apretarlas en la sartén, durante 1–2 minutos por lado hasta que queden bien doradas. El aceite caliente debe sellar el huevo de inmediato, así que prueba la temperatura antes de la primera tanda; si el aceite está tibio, las quedan grasosas y blandas. Pásalas a una bandeja con papel absorbente.
- 250 ml aceite, para freír
✅ Listo cuando: cada rebanada está bien dorada y firme por fuera, suave por dentro

Pasar por azúcar y canela
Mezcla el azúcar restante con la canela molida en un plato. Mientras las rebanadas fritas aún estén calientes, presiona cada lado contra el azúcar con canela para que se pegue bien. Hacerlo mientras están calientes, no frías, es lo que logra que el rebozado quede parejo.
- 50 g azúcar, para el rebozado
- 1 cda canela molida, para el rebozado

Servir
Coloca las en una fuente y sírvelas el mismo día, tibias o a temperatura ambiente, para disfrutar mejor el contraste entre el exterior crujiente y el interior suave.
The Story Behind the Dish
Las torrijas nacieron de la necesidad de no desperdiciar nada: el pan duro se remojaba en leche o vino, se enriquecía con huevo y se freía. Textos españoles antiguos las mencionan como un plato nutritivo que se daba a las mujeres tras el parto y a quienes necesitaban recuperar fuerzas, mucho antes de volverse un dulce festivo.
Con el tiempo quedaron ligadas a la Cuaresma y la Semana Santa, cuando no se comía carne y había que usar el pan, los huevos y la leche antes de Pascua. Hoy casi toda panadería y cocina española prepara su tanda cada primavera.
⭐ Why It's Famous
Crujientes por fuera y suaves por dentro, perfumadas con canela y limón, las torrijas son el sabor de la Semana Santa española y una de las formas más queridas de aprovechar el pan duro.
💡 Fun Fact
Las torrijas tienen primas en toda Europa, desde el pain perdu francés hasta los "poor knights of Windsor" ingleses; todas convierten el pan duro en algo digno de guardar.
España
40.42°N, -3.70°W
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