
Palitos de Masa Frita (Youtiao)
Palitos de masa dorados y fritos que se inflan por dentro quedando ligeros y huecos, con una costra crujiente y un sabor salado suave. Se comen recién fritos, mojados en leche de soya tibia o en papilla de arroz.
Porciones
Ingredientes
Nutrición
Por ración
Pasos

Mezclar la masa
En un tazón, mezcla la harina, la sal, el polvo para hornear y el bicarbonato. Agrega el agua y el aceite y mezcla con una cuchara, luego con las manos, hasta obtener una masa áspera y algo pegajosa. Soba suavemente 3–4 minutos solo hasta que quede lisa; no la trabajes de más.
- 400 g harina
- 1 cdta sal
- 1 cdta polvo para hornear
- 1/2 cdta bicarbonato de sodio
- 240 ml agua
- 2 cdas aceite
✅ Listo cuando: la masa está lisa, suave y solo un poco pegajosa, no dura

Dejar reposar
Frota un poco de aceite sobre la superficie de la masa, cubre bien el tazón con plástico para que no se seque y déjala reposar a temperatura ambiente por 1.5 horas (o en el refrigerador toda la noche para una textura aún más ligera). Este reposo largo y sin tocar relaja el gluten y es el verdadero secreto de un tierno y ligero: no lo saltes ni vuelvas a sobar la masa después.
- masa del paso 1 masa reposada
✅ Listo cuando: la masa se ve algo inflada, suave y se mueve como gelatina al agitar el tazón

Formar los palitos
Engrasa ligeramente la mesa y tus manos (sin harina extra, que endurecería la masa). Presiona y estira la masa con los dedos hasta formar un rectángulo de unos 20 x 15 cm y 1 cm de grosor; no uses rodillo, porque desinfla los espacios de aire. Corta tiras de 1.5 cm de ancho, apila dos tiras una sobre otra y presiona con firmeza un palillo chino a lo largo del par para sellarlas juntas; esta unión es lo que hace que cada se infle en dos capas pegadas.
✅ Listo cuando: tienes pares de tiras apiladas, cada uno marcado al centro y listo para estirar

Calentar el aceite
Vierte el aceite para freír en un wok u olla honda y pesada, de al menos 5 cm de profundidad, y caliéntalo a 190°C. Prueba con un trocito de masa: debe hundirse brevemente y luego subir e inflarse en unos segundos. Si se dora de inmediato, el aceite está muy caliente; baja un poco el fuego.
- 1 litro aceite
✅ Listo cuando: un trocito de masa de prueba flota y se infla en pocos segundos sin quemarse

Freír hasta inflar
Toma un par sellado, estíralo con cuidado a lo largo hasta unos 20 cm, y bájalo al aceite caliente. En cuanto toque el aceite, usa palillos chinos para girarlo y voltearlo sin parar los primeros 10–15 segundos para que se infle de manera uniforme en todos los lados. Fríe en total 1.5–2 minutos, volteando varias veces, hasta que esté bien dorado y crujiente por todos lados; rompe uno para revisar que esté hueco y bien cocido, no crudo en el centro. Escurre sobre una rejilla y repite con el resto.
✅ Listo cuando: cada palito está dorado profundo, crujiente, y hueco y ligero por dentro al romperlo

Servir caliente
Sirve los lo antes posible después de freírlos, todavía calientes y crujientes, con leche de soya tibia o papilla de arroz para remojar. Pierden su ligereza en pocas horas, así que es un plato que se hace y se come mejor la misma mañana.
- para servir leche de soya o papilla de arroz

Mezclar la masa
En un tazón, mezcla la harina, la sal, el polvo para hornear y el bicarbonato. Agrega el agua y el aceite y mezcla con una cuchara, luego con las manos, hasta obtener una masa áspera y algo pegajosa. Soba suavemente 3–4 minutos solo hasta que quede lisa; no la trabajes de más.
- 400 g harina
- 1 cdta sal
- 1 cdta polvo para hornear
- 1/2 cdta bicarbonato de sodio
- 240 ml agua
- 2 cdas aceite
✅ Listo cuando: la masa está lisa, suave y solo un poco pegajosa, no dura

Dejar reposar
Frota un poco de aceite sobre la superficie de la masa, cubre bien el tazón con plástico para que no se seque y déjala reposar a temperatura ambiente por 1.5 horas (o en el refrigerador toda la noche para una textura aún más ligera). Este reposo largo y sin tocar relaja el gluten y es el verdadero secreto de un tierno y ligero: no lo saltes ni vuelvas a sobar la masa después.
- masa del paso 1 masa reposada
✅ Listo cuando: la masa se ve algo inflada, suave y se mueve como gelatina al agitar el tazón

Formar los palitos
Engrasa ligeramente la mesa y tus manos (sin harina extra, que endurecería la masa). Presiona y estira la masa con los dedos hasta formar un rectángulo de unos 20 x 15 cm y 1 cm de grosor; no uses rodillo, porque desinfla los espacios de aire. Corta tiras de 1.5 cm de ancho, apila dos tiras una sobre otra y presiona con firmeza un palillo chino a lo largo del par para sellarlas juntas; esta unión es lo que hace que cada se infle en dos capas pegadas.
✅ Listo cuando: tienes pares de tiras apiladas, cada uno marcado al centro y listo para estirar

Calentar el aceite
Vierte el aceite para freír en un wok u olla honda y pesada, de al menos 5 cm de profundidad, y caliéntalo a 190°C. Prueba con un trocito de masa: debe hundirse brevemente y luego subir e inflarse en unos segundos. Si se dora de inmediato, el aceite está muy caliente; baja un poco el fuego.
- 1 litro aceite
✅ Listo cuando: un trocito de masa de prueba flota y se infla en pocos segundos sin quemarse

Freír hasta inflar
Toma un par sellado, estíralo con cuidado a lo largo hasta unos 20 cm, y bájalo al aceite caliente. En cuanto toque el aceite, usa palillos chinos para girarlo y voltearlo sin parar los primeros 10–15 segundos para que se infle de manera uniforme en todos los lados. Fríe en total 1.5–2 minutos, volteando varias veces, hasta que esté bien dorado y crujiente por todos lados; rompe uno para revisar que esté hueco y bien cocido, no crudo en el centro. Escurre sobre una rejilla y repite con el resto.
✅ Listo cuando: cada palito está dorado profundo, crujiente, y hueco y ligero por dentro al romperlo

Servir caliente
Sirve los lo antes posible después de freírlos, todavía calientes y crujientes, con leche de soya tibia o papilla de arroz para remojar. Pierden su ligereza en pocas horas, así que es un plato que se hace y se come mejor la misma mañana.
- para servir leche de soya o papilla de arroz
The Story Behind the Dish
El youtiao ha sido un desayuno básico chino durante generaciones, vendido caliente en carritos y puestos pequeños al amanecer junto con leche de soya, papilla de arroz y panes de sésamo. Tradicionalmente la masa obtenía su gran inflado gracias al alumbre y al bicarbonato de amonio, aunque hoy muchos cocineros caseros y vendedores modernos usan en su lugar polvo para hornear y bicarbonato de sodio.
Una conocida leyenda popular relaciona la forma del youtiao —siempre frito como dos tiras pegadas— con una vieja historia de castigo a un funcionario deshonrado de la dinastía Song, lo que le dio al bocadillo el apodo popular de 'demonio frito en aceite'. Sea o no estrictamente histórica, la historia ha quedado en la memoria popular durante siglos.
⭐ Why It's Famous
Es uno de los desayunos más reconocibles de China: crujiente por fuera, hueco y ligero por dentro, perfecto para partir y mojar en leche de soya tibia o papilla de arroz.
💡 Fun Fact
Los vendedores callejeros juzgan la temperatura del aceite solo con la vista y el oído, dejando caer un trocito de masa y observando qué tan rápido sube y chisporrotea antes de empezar a freír el lote real.
China, muy extendido sobre todo en la región de Jiangnan (alrededor de Shanghái, Jiangsu y Zhejiang)
30.27°N, 120.16°E
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